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Chica avergüenza a su novio al saber el precio de su anillo de bodas

“Si el anillo es lo más importante para ella, entonces no es la mujer para ti”.

Hace tiempos las propuestas de matrimonio eran el principio de la relación y tenían mucho más de reunión familiar que de salida romántica. Son quizá una de las marcas de lo mucho que hemos cambiado con el tiempo. Más allá de que ahora las mujeres somos personas con la facultad de, ya saben, ganar sueldos, abrir cuentas bancarias y usar pantalones, las propuestas de matrimonio se han vuelto una popular forma de dar rienda suelta a la creatividad.

Sin embargo una cosa que se ha mantenido por un largo tiempo al centro de esta ceremonia es el famoso anillo, un símbolo de amor, familia y beneficios legales. Es también una muestra de lo bien (o mal) que se conocen las parejas, aunque para algunos puede significar cosas mucho menos románticas.

Tomen por ejemplo la publicación de una usuaria de mumsnet, cuyo problema con su anillo abrió una verdadera controversia:

“Mi pareja me pidió matrimonio con un anillo que escogió él mismo — un solo diamante en oro blanco. Me llenó de felicidad y emoción decir ’sí, acepto’, pero me sentí decepcionada cuando vi el anillo. La primera palabra en mi cabeza fue ‘pequeño’. No hay nada que me disguste sobre el anillo per se y un solo diamante hubiese sido mi opción igualmente, pero es el anillo por entero — el color del oro, el diseño, la pequeña piedra y el metal grueso.

El salario de mi prometido es de seis cifras y usualmente es muy generoso. Habiendo visto el recibo sé que pagó $1,500 dólares— mucho menos de lo que había imaginado que gastaría en una joya tan significativa”.

“Se va a sentir decepcionado si me quejo cuando, como él lo ve, me queda bien y no tiene nada particularmente malo fuera del hecho de que no estoy realmente feliz con cómo se ve.

Alguien en su trabajo le dijo: ‘si el anillo es lo más importante para ella, entonces no es la mujer para ti’.

Idealmente, hubiera preferido que lo escogiéramos juntos y que hubiéramos tenido un día especial buscando algo que nos gustara a los dos. Como es algo que usaré todos los días y es una joya tan especial realmente quería que me encantara, pero no siento eso.

¿Ha estado alguien en esta situación? ¿Qué hicieron?”

Como imaginaran, este mensaje indigno a toooooda la comunidad. Honestamente me indigna un poco también. Si fuera sólo que no le gustó el diseño sería muy comprensible. De hecho la idea de salir a escoger el anillo con tu pareja puede que le quite un poco de emoción de la sorpresa, pero suena muy razonable. Puedo respetar eso.

Lo que me cuesta procesar es la parte donde juzga lo que su ahora prometido gastó en el anillo. Y claramente no soy la única.

“Vaya, vaya. Yo hubiera estado feliz. Hablando de ser malagradecida— esa persona de su trabajo está 100% en lo correcto”.

–MavisFlumpTheFairy–

“Si hubieras dicho que no te gustaba el estilo te hubiera entendido, pero si se trata de que no es lo suficientemente grande y escandaloso… suena como que estás más interesada en mostrar tu anillo que en tu pareja”.

–Treaclesoda–

“Esa persona de su trabajo estaba totalmente en lo correcto. $1,500 dólares en un anillo es significativo. ¿Viste la factura o la estuviste buscando?

Ganar un salario de seis cifras no significa que tenga que gastar varios miles en un anillo para ti. No es tu dinero hasta que estén casados”.

–Gorgosparta–

“Si hubieses dicho ‘es un estilo que odio, choca con el resto de mis accesorios y no puedo imaginar usarlo el resto de mi vida, ¿cómo le pregunto si podemos cambiarlo?’ te hubiese apoyado totalmente.

Pero básicamente dijiste que no estás feliz con el diamante porque no es gigante y que ‘sólo’ gastó $1,500 dólares. Lo siento, pero me cuesta mucho tenerte lastima. Estás siendo avara”.

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