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El Chavo del 8 no era huérfano, tenía papá

Enrique Segoviano el histórico director de la serie ha afirmado que dicha información sobre el padre del Chavo del 8 se iba a dar en el último capítulo del programa, pero no pudo ser grabado por las diferencias entre el elenco del programa; quedando sólo en el texto.

La noticia inesperada ha conmocionado a algunos de los fanáticos del programa.
la vecindad.

Segoviano sostuvo que en el texto, Don Ramón le declaraba al Profesor Jirafales que había conocido a la madre del niño, agregando haber tenido algo con ella. Este encuentro habría dado como fruto el nacimiento del personaje interpretado por Roberto Gómez Bolaños.

Con esto la historia daría un giro radical pese a haber terminado hace décadas, considerando que el Chavo y la Chilindrina habrían sido hermanos a pesar de que durante toda la historia se presentaron como amigos. De hecho, en más de una ocasión, la niña manifestó estar enamorada del niño.

Roberto Gómez Bolaños antes de fallecer reveló algunos detalles del a vida del “Chavito” en su libro titulado “El diario del Chavo”. Algunos pasajes del libro hablan un poco de los padres de Rodolfo Pietro Filiberto Raffaelo Guglielmi, nombre real del Chavo. Que coincide con el nombre de Rodolfo Valentino el primer latin lover de Hollywood.

Chavo del 8 no era huérfano, si tenía papá

Sobre su padre, dice: “Yo antes pensaba que nunca había tenido un papá, pero luego mis amigos me explicaron que eso no era posible, que todos los que nacen es porque antes su papá se acostó con su mamá. Lo que pasó fue que yo no conocí a mi papá. O sea que nomás se acostó y se fue”.

Sobre su madre, el Chavo dice: “Conocí a mi mamá, pero nomás tantito. Como ella tenía que trabajar, todos los días me llevaba a una casa que se llamaba guardería, y ahí me la pasaba yo hasta que mi mamá regresaba después a recogerme (…) Un día no pasó a recogerme. Y los demás días tampoco”.

También relata su estancia en un orfanato, donde no estuvo muy contento: “La encargada principal era la señora Martina, la cual siempre estaba de mal humor y les pegaba a todos los niños. A mí una vez me sacó sangre de la nariz y luego se enojó porque manché mi ropa con la sangre”, narra el Chavo.

Luego de ese pasaje en el orfanato pudo escapar y vivir en la calle, viviendo peligros como cualquier persona que vive en la calle y cuando un amigo de El Chavo murió, lloró mucho y es por eso que se escondía en un barril.

Se ignora quiénes fueron sus padres, cuándo llegó, de dónde vino. Se sabe, en cambio, que no tiene juguetes. Y que casi nunca desayuna. No obstante, en muchas ocasiones el personaje da muestras de optimismo

Quizá porque en el fondo sabe, como lo ha dicho su autor, que posee el más valioso de los dones: la vida.

¿Te hubiera gustado ver el capítulo final?

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