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Le guardó un asiento a su hijo fallecido

Becky Turney perdió a su hijo de 19 años. Ella sintió que su vida se vino abajo, pero el amor de su pareja y de su familia le dio fuerzas para mantenerse en pie y seguir adelante. Dos años más tarde, Becky decidió contraer matrimonio con el hombre que le brindó tanto amor cuando más lo necesitaba.

En el lugar de la ceremonia se encontraba un asiento conmemorativo en primera fila para recordar al hijo de Becky. En el asiento se podía ver una inscripción:

Estaré en el cielo el día de tu boda, pero vendré a la Tierra para pasar este día contigo, así que guárdame un sitio, porque aunque no me veas estaré allí

Aunque era un asiento reservado para el hijo de Becky, un chico llegó para ocupar su lugar.

Una escena inesperada

Triston, el hijo fallecido de Becky, era donante de órganos. Gracias a su voluntad expresa en vida de ser donador, el día en que murió cinco personas recibieron la posibilidad de vivir.

Uno de los trasplantados es Jacob, este joven recibió el corazón de Triston y por lo que eso significó para él, estaba ansioso por conocer a la familia de la persona que le salvó la vida.

Becky no sabía que Jacob se había puesto en contacto con su novio para agradecerle por el gran gesto de amor de su hijo. Sin decirle nada, el novio de Becky planificó minuciosamente el encuentro para el día de la boda.

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