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Magnate quiere enviar astronautas a Marte en 2024

Un osado y desmesurado sueño que… ¿Podrá hacerse realidad?

EEUU.- El magnate Elon Musk, fundador del fabricante de autos eléctricos Tesla y de la empresa privada de transporte espacial SpaceX, ha hecho una promesa de proporciones estelares: si todo sigue conforme a su plan, estaría en capacidad de enviar una misión tripulada a Marte en el año 2024, incluso antes que la NASA.

Esa afirmación tiene implicaciones y reverberaciones de gran calado, pero su cumplimiento tiene un grado de incertidumbre también enorme, considerando que, para empezar, aunque SpaceX ha desarrollado vehículos espaciales interesantes y lanzado exitosamente misiones en la órbita terrestre, nunca ha colocado a un ser humano en el espacio.

Musk hizo su declaración, de acuerdo a CNN, ante los asistentes a una conferencia sobre alta tecnología y señaló que idear viajes por el sistema solar e incluso a otros sistemas provee la clase de inspiración que hace a la vida valiosa para vivir.

El ideal de llegar a Marte, como en su momento lo fue a la Luna, es sin duda un acicate para la imaginación, la inteligencia y la valentía de la raza humana, pero es una meta formidable y difícil. Su enunciación formal puede, ciertamente, ser inspiradora y atraer apoyos, pero eso no le garantiza su viabilidad.

Musk, por ejemplo, ha afirmado que pretende en 2018 lanzar una nave no tripulada a Marte, y que la llegada de astronautas al planeta rojo sucedería hacia 2025, luego de un viaje de varios meses iniciado en 2024.

En 1961, el presidente John F. Kennedy lanzó, en plena Guerra Fría contra una Unión Soviética que dominaba la carrera espacial, su promesa de que un estadounidense pisaría la Luna y volvería a la Tierra antes del fin de esa década. Muchos entonces llegaron a considerar que el calendario de Kennedy era vertiginoso, pero la NASA finalmente consiguió poner una misión tripulada en la Luna 8 años después, en 1969.

Musk en cierto modo quiere emular a Kennedy, pero aún no es claro que tenga los elementos materiales, tecnológicos, humanos y económicos para lograrlo. Se podría decir que Kennedy y la NASA en 1961 tampoco los tenían asegurados, pero el proyecto de viaje a la Luna de Estados Unidos contó, de entrada, con enormes recursos económicos.

La NASA, de acuerdo a Mashable, no espera realizar una misión tripulada al planeta rojo sino hasta la década de 2030 e incluso Lockheed Martin, una de las empresas aeroespaciales más poderosas del mundo, considera que colocar una estación orbital en torno a Marte no sería posible sino hasta 2028, y eso en colaboración con la NASA, no de modo independiente.

Y ciertamente, el sueño de Musk podría llevarse a cabo no de modo aislado, sino en colaboración con la NASA y otras entidades y agencias. Eso supondría que SpaceX no sería responsable del desarrollo y fondeo de la totalidad del esquema, sino de algunos de sus componentes, e incluso podría eso catalizar los planes y lograr que una misión a Marte se realizara en efecto en la próxima década.

Aún falta mucho para responder esas preguntas, si bien comenzarán en los próximos 10 años a dilucidarse. Hoy, con todo, Marte es territorio para la aventura y el descubrimiento y en ello sueños como los de Musk, ambiciosos, osados, quizá desmesurados, son combustible para la imaginación.

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